Como muchas de las personas que conozco, saben muy bien que participé y
trabajé en el monitoreo que realizó el IFE tanto en las precampañas electorales
del 2012 como en las campañas electorales del mismo año. Muchos de ustedes
saben, porque yo les fui aclarando, que el IFE contrató a la UNAM para hacer
este trabajo. Tristemente y conforme pasó el tiempo me percaté que, a pesar de
que existía un pequeño comercial que trasmitían en radio y televisión
explicando lo que el monitoreo realizaba, a muchas personas no les quedó claro.
Algunos pensaron que estábamos como encuestadoras para saber la preferencia
electoral de los ciudadanos, otros tantos creyeron que contabilizabamos los spots de cada partido y candidato y otros tantos aseguraron que nosotros estuvimos en
el IFE dentro del proceso electoral durante los tres meses de campañas electores.
Por este medio aclaro; no tenía nada que ver con ninguna de las tres situaciones
mencionadas, así que trataré al menos de dejar lo más claro que pueda lo que
hicimos, después opinaré de ello.
El monitoreo de medios se trató tal cual la palabra lo dice, monitorear los
programas de televisión y radio que el IFE, a través de un proceso de selección,
decidieron que fueran los monitoreados, tomando consideraciones tales como el
rating en primer lugar, precisamente por ser los más escuchados, no sólo en el
D.F., sino en toda la república mexicana, entre otras consideraciones, teniendo
en total 477 noticieros monitoreados.
¿Qué se hacía? El IFE mandaba todos estos programas en un disco a la UNAM,
con dos días de retraso, se escuchaban los programas y se buscaban aquellas
notas informativas, entrevistas, debates, reportajes, análisis y/o opiniones
que hablaran específicamente de campañas electorales tomando en cuanta
personajes tales como; conductores, reporteros o locutores, analistas de
información, candidatos presidenciales, candidatos a senadores, candidatos a
diputados, presidente de México, Secretarios de gobernación, Lideres de Bancada
y Líderes Políticos si así los anunciaba el medio.
Se marcaba el inicio y el término de la pieza informativa (es decir, podría
ser como ya mencioné, de cualquier tipo de género periodístico, según el caso)
y se seleccionaba si esta pieza fue presentada en el resumen introductorio, si
no tenía relación con el mismo o si estaba vinculado al resumen introductorio,
lo cual permite posicionar la relevancia que el medio le da a las notas, ya que
no es lo mismo que te den este tipo de información al final del programa que
sea al principio, después de espectáculos o revueltos entre análisis, recetas
de cocina y política, todo tienen una lógica.
Después de ello se seleccionaba qué tipo de recurso técnico utilizaban, en
el caso de la tele se veía si le daban voz al candidato o si sólo los
conductores lo citaban, si acaso pasaban las imágenes o no del evento del que
se diera la noticia, todo dependía de la cobertura que se le daba a la nota
informativa. En el caso de radio se decidía si sólo hablaban los conductores,
conductores y reporteros o si había una cobertura donde incluso estuviera el
audio del candidato.
Finalmente, al escuchar la nota sabíamos si los habían valorado o no, es
decir, si existía algún adjetivo calificativo, así como frases idiomáticas que
describiera ya fuera al Partido en general o a los mismos candidatos, estos
adjetivos se clasificaron en positivos y negativos. Se registraba el adjetivo
dicho y se redactaba una breve explicación del contexto en qué fueron valorados
de esa forma. Ahora bien, ojo con lo siguiente. Las opiniones y análisis que se
realizaban en cada programa NO PODÍAN SER VALORADAS pues el IFE decidió apelar
por “la libertad de expresión” de los conductores, situación totalmente sujeta
a un análisis.
¿Cuáles fueron los resultados en general? En general, el tiempo para los
tres partidos fue bastante equitativo, ojo, dije tiempo. Algunas veces,
dependiendo de la misma información que cada candidato pudiera dar el tiempo
variaba. Existen acontecimientos circunstanciales a ellos mismos que, evidentemente
les puede dar más tiempo, tal cual lo fue el movimiento 132, qué curiosamente al
quejarse de darle más cobertura, se la dieron ellos al declararse anti –PeñaNieto.
Ahora bien, esto no sólo sucedió con él, también existieron notas que formaban
picos a otros candidatos, es decir, y de nueva cuenta, más tiempo. Ejemplo de
ello son notas como la de Josefina Vázquez Mota cuando se mareó dando un
discurso, o cuando el estadio azul se comenzó a vaciar por su impuntualidad, o
aquella vez que llegó en moto, una vez más porque se le hacía tarde, todo ello
hizo que en las opiniones y análisis se hablara más y negativamente de ella.
Así pues y en resumen, lo que más le importaba al IFE es que los medios de
comunicación en México pudieran ser más equitativos en la información que
daban, tomando en cuenta únicamente eso, los segundos, minutos u horas que cada
programa le pudiera dedicar a cada uno de los candidatos y partidos, de lo
demás, no se hicieron cargo al menos en el monitoreo que la UNAM realizó por su
parte.
Para aquellos no enterados y los que sí, les recuerdo; en sexenios
anteriores los medios de comunicación no tenían ni tantita equidad con los
partidos. Se menciona que cuando Carlos Salinas de Gortari era candidato, el
95% de la información era para el PRI, el porcentaje restante para los demás
partidos. Ahora los tiempos sí son mucho más equitativos, sin embargo y a pesar
de ello, en efecto, se habló más del PRI a partir, repito, del movimiento 132. Por tanto, sí ha existido una mayor y más equilibrada
cobertura de información, pero falta un cuidado exhaustivo del contenido …
(de ello seguiré hablando)
Los datos, no son secreto de estado, los pueden buscar y hacer una investigación de ello. Pueden
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