Hace algunos ayeres, cuando las relaciones llegaban a su fin, las decisiones eran más extremas y precisamente decisivas, no había tantas dudas ni titubeos, o volvías a hablarle por teléfono a su casa o simplemente te quedabas con las ganas. Bueno, también existían los casos en que marcabas y colgabas. Después aparecieron los identificadores de llamadas que te hacían aún más consciente de tus decisiones, pero … ¡Nadie contaba con las problemáticas de los celulares!. Malditos celulares. La muerte al terminar una relación. Extrañar la costumbre fue más evidente, el tono de mensajes ya no sonaba cada cierto tiempo, ni por las noches para desearte “lindos sueños” ni por las mañanas las llamada de un “Te amo”, incluso extrañabas hasta esas que en su tiempo te tenían “hasta la madre”.
Acabar con las relaciones entonces ya no sólo se trataba de no marcar a su casa sino de no marcarle al celular y mucho menos mandarle mensajes y ¡Claro! Eliminarlo de la lista de contactos. Ahora sabías de sobra que cuando no lo hacías era porque pensabas volverle a llamar o porque pensabas que el(ella) lo haría. Menos te atrevías a borrar los mensajes que te había escrito porque preferías torturarte por las noches releyéndolos en tu cama, al tiempo que le reclamabas (al celular) porque te había prometido y jurado amor eterno si no lo iba a cumplir. Ok, esta bien, en su defecto, del puro enojo momentáneo eliminabas su número y borrabas absolutamente todos sus mensajes para que cuando regresaran te arrepintieras por ser tan “impulsivo(a)”.
No conforme con el relajito del teléfono y el celular los tiempos de la nueva tecnología aumentó un problema más. Esa hermosa red de redes te metió en un lio. Ahora tenías que decidir eliminar o bloquear de tu MSN. Si terminabas una larga relación de la cual ya no te querías ni acordar simple y sencillamente eliminabas y bloqueabas su contacto, pero ¿Y si no lo aceptabas? Entonces te autoengañabas eliminándolo o bloqueándolo pero nunca los dos al mismo tiempo, pues muy en el fondo (y no tan en el fondo de ti) pensabas que habría una segunda oportunidad. Decidías pasar horas frente a la computadora esperando leer “Fulanito a iniciado sesión” y continuar dicha tortura esperando el sonido de la ventana para que leyeras mínimo un “Hola”, y así te la podìas pasar sin obtener ningún resultado deseado. También estaba la opción de hacerte la(el) digna(o) y esperar a que él te hablara sin siquiera tu enterarte de que había entrado. Total, además del teléfono (ya casi olvidado) y el celular, el msn también se volvió una tortura para sentirte castigado con “el látigo de la indiferencia”.
¿Y esto es todo? Nooooo, además de todas estas difíciles situaciones actualmente tienes que lidiar con las redes sociales, el tan público Facebook y por qué no, con el Twitter. Ahora las decisiones se vuelven más complejas. ¿Eliminas o eliminas y bloqueas? ¿Quitas el estado de "Tiene una relación con" o simplemente ya no pones estado de tu relación? ¿Quieres que todos se enteren o lo quieres hacer totalmente en discreción? ¿Quieres ser cuestionado por todos tus contactos o publicas que ni quieres serlo?
¿Buscas que todos te pregunten? Entonces seguro eres de los que quieres que aparezcan en los muros de todos. “Pedrito acaba de cambiar su estado a Soltero” para que se desaten millones de comentarios insultando al o la “torpe” en turno que te dejó, ¡Ah! y también para que comiencen a “tirarte la onda” libremente.
¿Quieres torturarte viendo todo lo que hace? Entonces decides ser un(a) fiel “stoker” que está al pendiente de cuántas fotos subió, en dónde y por supuesto con quien. Lees absolutamente todas sus conversaciones para que deduzcas con quien está saliendo y hasta decides hacer comentarios públicos para terminar como un(a) vil ardido(a).
¿Quieres olvidarlo para siempre y por todo los medios de su vida? Eliminas y Bloqueas tanto su contacto como el de toda su familia y amigos para evitar cualquier confusión o posible discusión, sobretodo si eres tu quien comenzó una nueva relación y no pretendes lastimarlo(a) porque de lo contrario, pondrías un millón de fotos con tu nuevo amor, mientras la o él otro se desgarra del dolor.
Chicos, chicas. Mi consejo es, déjense de revolturas o cómo diría una amiga de “hacerse chaquetas mentales” y simplemente si quieren seguir con su vida, conocer nuevas personas y dejarse de dar a notar simplemente no pongan la opción de “Estado Sentimental” (nadie se da cuenta que uno lo quita) y ¡Por favor!, eliminen y bloquen a su ex de todos los contactos; redes sociales, correos electrónicos y celulares. No hay medias soluciones, no para finalizar con una relación, el único camino para vivir un verdadero final es sacarlo de tu vida por lo menos temporalmente, hasta ahora no he sabido de nadie que no tenga un solo problema por no haberlo hecho. Por respeto a la nueva pareja, por respeto y salud mental, emocional y física de uno mismo, en verdad; ELMINAR Y BLOQUEAR.