La nota decía; “Facebook ha provacado 28 de millones de rupturas sentimentales”, entonces mi mente se llenó de recuerdos sonoros y de algunas imágenes fotográficas donde las palabras no decían más que indudables discursos de celos y diversas maneras “implícitas” de coqueteo precisamente en los comentarios y muros del facebook.
Facebook, Twitter, Hi5 (en su tiempo) y, diversas redes sociales a veces son la peor pesadilla, no sólo para el adolescente frustrados o tirados al drama por no estar en el top ten de su mejor amiga, o en la lista de amigos del chavo(a) que le gusta, sino también para todas y todos aquellos posesivos o convulsivos celosos, (por no decir psicópatas) que se la vive en el chisme del face, no de ellos mismos, sino de sus parejas, inventándose quién sabe qué tantas historias mayormente descontextualizadas. ¡Patético!
Como muchos medios, aparatos, y “nuevas ideas”, el Face y el Twitter se realizaron con fines taaan inocentes como; mantener enterada a la familia y amigos de la vida del primo, hijo o sobrino, (en caso de que se fueran a dar el rol por algún país exótico) y para saber las noticias (entiéndase por aquellos sucesos de importancia para la sociedad) minuto a minuto de lo que pasaba alrededor del mundo. Ahora, ambas redes sociales han tenido más usos, tales como; utilizar un lugar público para poner en “evidencia” a amigos, enemigos, familiares y hasta desconocidos y para practicar una serie de escenas de celos en “lo privado”(no en todos los casos, pero sí en su mayoría).
El Facebook y Twitter entre parejas, insisto, sólo debería existir para personas maduras o para aquellos seguros de sí mismos que no son presas de los celos irracionales y descontextualizados, que comprendan lo que es un espacio “público” y no privado, es decir, un lugar en la gran red de internet donde uno mismo elige todo aquello que quiere presumir, mostrar, decir y/o gritar a los cuatro vientos acerca de su vida, precisamente para que todo mundo se entere. La cuestión es ¿Todos realmente están consientes de lo que hacen público?
A veces parecen dirigidos por el mismo demonio para que escriban “ciertas” cosas a “ciertas” personas (que ¡ah! qué pinche tino tienen), pongan “ciertas” fotos o publiquen “ciertas” notas de las cuales después se arrepiente haber publicado por haber mostrado a tooooodos sus millones de amigos, de los cuales en persona conocerán a no más de 30, pues resulta que a final de cuentas les causaron una serie de problemas y conversaciones sin fin con su novia(o).
Para las parejas los comentarios publicados en los muros sí que son un problema pero no tanto como aquellos mensajes que “por accidente” alguno de ellos ve. Por “accidente” ó tal vez porque en algún momento decidieron darse sus contraseñas, yo pregunto, para qué chingados se las dan, ¿Dónde queda la privacidad de uno mismo? En fin. El punto es que por obra del espíritu santo se abren los mensajes que menos quieren que se lean, aquellos comprometedores y que meten en líos al “dueño” del Face. También suele suceder que cuando se metieron a internet precisamente se abrió el inbox de su pareja. Por ahí dicen que el que busca; encuentra, pero …
Y si ni había nada que encontrar? ¿Y sí la imaginación y sobretodo la inseguridad supera cualquier verdad? ¿Qué sucede cuando se asumen cosas que de verdad no tienen absolutamente nada que ver con lo que las mentes perversas construyen? ¿Cómo saber en un lugar público, hasta donde es público y donde comienza lo privado? ¿Cómo utilizar una diversidad de redes sociales sin tener que herir a terceros? ¿Cómo ser personas públicas en un mundo en donde siempre habíamos vivido en lo privado?
Dejo estas cuántas preguntas no más pa´ que lo piensen y luego seguiré escribiendo del tema.
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