Cómo muchos saben últimamente los temas de relaciones afectivas, amorosas y sexuales entre y de los jóvenes, han sido de mi interés. He estado buscando información al respecto y por tanto he leído diversos documentos, desde novelas románticas hasta estadísticas que hablen de el número de relaciones sexuales que pueden tener los chavos.
El motivo por el cual estoy realizando toda esta búsqueda de información es por mi tesis y bueno, decidí elegir este tema por varias razones, una de ellas; el hecho de que los adultos andan muy preocupados por la manera en cómo los jóvenes nos relacionamos actualmente. Que sí tenemos novio o no, que si es amigo o amigovio o que si es free, pero sobretodo, y su más grande preocupación y menor comprensión es; con cuántos podemos acostarnos antes de siquiera pensar en matrimonio. Bueno, por esta razón, entre otras, que ahorita no vienen al caso, decidí hacer de ello mi tesis y lo que quisiera es compartir con ustedes, es lo siguiente;
A partir de toda la información revisada, leída y por ende consultada me he dado cuenta de algo; los jóvenes nos relacionamos más afectivamente en el sexo que los adultos. Por qué lo digo. Chequense!!! Parte de las preocupaciones de los adultos, es decir, nuestros padres, maestros, tíos, abuelos, conocidos mayores, etcétera. Afirman prejuiciado nuestras prácticas, sentimientos, discursos - y para no hacer el cuento largo - nuestra forma de ser y sentir diciendo que somos unos calientes que sólo queremos coger y no relacionarnos amorosamente donde basamos esta idea y práctica convenientemente (obviamente diría yo, si no, no sería argumento) en el discurso de la “liberación sexual”.
Andan muy preocupados porque ya no pensamos en casarnos, tener cuatro hijos y vivir siempre en una familia con “happy ending”. Con base en todo lo que he leído al respecto les comento, no más como puro dato curioso;
Más del 80% de los chavitos que han sido entrevistados digamos desde, por ahí del 2000 hasta, lo más recientes que tengo del 2009 tienen relaciones sexuales con sus parejas, es decir, con sus noviecitos, y las disfrutan tanto como si lo hacen con un amigo o con un free pues la mayoría de ellos, tanto hombres como mujeres, tienen una regla: que exista confianza entre ellos y un cierto vínculo de cariño, no les entra la culpa ni el arrepentimiento, son muy consientes de lo que hacen y del porqué. Esto no quiere decir que no tengan varios encuentros por sólo y exclusivamente calentura, pero ojo; se necesitan dos para hacerlo (o más) y son tanto hombres como mujeres, una vez más, lo disfrutan igual y además con responsabilidad.
Gran parte de estos muchachitos al tener una vida sexual activa van aprendiendo de sí mismos y de cómo relacionarse en un futuro (supongo que resulta hasta cierto punto evidente) y entre ellos es aún más juzgado el hecho de tener más parejas de la “estable”.
Ahora, muuuuchas otras investigaciones, estadísticas, ensayos e incluso palabras de las propias mujeres y hombres ya más madurones (según dice la sociedad que lo son no mas porque ya trabajan y pasan de los 30) resultan tener más relaciones sexuales fuera del matrimonio, es decir, son infieles (hombres y mujeres casi por igual) con muchos más encuentros “del momento” que los jóvenes. Ó resulta que no quieren comprometerse porque quieren seguir probando las delicias de todos los cuerpos posibles y además buscan formas de reavivar su sexualidad que no queda muy claro con quien la perdieron si no tienen una pareja estable, en fin.
Todo lo dicho, sin un vínculo afectivo realmente importante, simplemente como ellos dicen; por “calientes”. Entonces, de qué carajos se quejan si ellos son los principales que se acuestan con más de uno sin el famoso, importante y anhelado (en su imaginario, en su discurso, en lo que les dijeron por tradición pero no por convicción) amor. Tons ¡No me vengan con que nosotros somos los que no más cogemos por calientes, TODOS LO HACEMOS! La diferencia es que nosotros tratamos por lo menos de conocer a la persona y que nos brinde tantita confianza mientras que los adultos tan maduros y responsables lo buscan porque ya no se sienten satisfechos sexualmente con su pareja ó porque ya les dio hueva, todo por no haberlo conocido sexualmente antes de decidir vivir por siempre felices enamorados.
Esto no más es un pequeño punto de vista donde hasta ahora me ha parecido curioso por no decir cagado que tanto se preocupan los adultos por los jóvenes al supuestamente no relacionarnos por afecto cuando resulta que ellos son los que tienen más encuentros “sin amor” que nosotros. En fin.