domingo, 22 de enero de 2012

EL TELÉFONO, NO ES PARA TODOS.


Eso de las llamadas telefónicas son muy complejas, a pesar de estar escuchando a la persona que está del otro lado de la bocina, en realidad no sabes que gestos están haciendo. El tono puede ser totalmente contrario a la cara, pensamiento o sensación que en ese mismo instante esta sintiendo. Por otra parte, siempre se esta suponiendo que el otro contesta y habla como uno mismo lo haría y entonces es cuando el dicho “el león cree que todos son de su condición” cobra sentido.

Las cuestiones desagradables y limitantes en las llamadas telefónicas, por ejemplo, con las parejas es que si estan peleando no pueden darse un beso, abrazar o mostrar con alguna posición corporal su sentir, ya sea de tristeza, enojo, arrepentimiento, culpa o sí, puro y mero chantaje. Las cosas con las llamadas es que con los amigos pueden ser de horas pero con las parejas cuando las cosas se ponen serias no hay forma de arreglarlas, se alargan, se complican y hasta pueden llegar el punto de escuchar como del otro lado decidieron simplemente colgar el teléfono. ¡Que horror!, lo peor que se puede hacer.

Y cómo lo he dicho, ahora con las nuevas tecnologías puede que existan más llamadas en vez de una sola bastante incómoda, pues resulta a veces inevitable esperar el mensaje al cual no se puede ignorar tan fácilmente pues ese sonidito en aumento que hace correr y pensar “que sea él o ella” y sí, para recalcar lo enojado(a) que se siente con esa discusión. , en resumen y para fines prácticos, no se puede no leerlo. Si decides no contestar entonces ahora llega la segunda llamada al celular, el reclamo de “porqué me colgaste, odio que me cuelguen, nunca lo vuelvas a hacer, prefiero que me digas no quiero hablar contigo” Ah! Pero si se dice “ya no quiero hablar contigo” entonces es inevitable chutarse la discusión del porqué rayos no se quiere hablar y entonces existe otra situación incómoda para llamar.

La verdad es que eso de las llamadas telefónicas no son para todos, tal vez para personas con sentido del humor que aguanten bromitas, con corazón duro, personalidad fría, que sepan de sarcasmo o que conozcan perfectamente bien a la persona del otro lado de la bocina, ya que pueden terminar en terribles suposiciones que lleven al final incluso de la relación (si de novios hablamos)
Puede haber suposiciones tan extremistas como:
+Seguro ya le aburro, no quiere hablar conmigo, cuando en realidad simplemente se tenía sueño.
+Mi comentario ya lo hizo enojar cuando la verdad es que se distrajo viendo algo en la computadora que no apagó
+No me pone atención, no le importa lo que digo. La verdadera causa es que está comiendo pero no quiere que se oiga justo para evitar que se piense lo que se acaba de pensar.
+O qué tal … antes platicábamos más, seguramente ya no me quiere tanto. Hay que relajarse, prefiere dar besos en vivo y a todo color para poder callarte en el momento necesario o tan simple como; el sueño es sagrado.

En contraste, están los que se puede tener excelente e interminables pláticas vía telefónica, pero insisto, sólo es para ciertas personas que al parecer deben congeniar en esta, parece, aún modalidad. Tema que hablaré después. Por lo pronto debería quedar claro que hay que saber cuando despedirse para no provocar peleas sin fundamento y que inevitablemente se prolongarán muuuucho tiempo, especialmente por la noche cuando ya no se tiene cabeza para discutir y solo se desea  dormir. 

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